Un nuevo reconocimiento al chocolate hecho desde el origen
Estamos muy felices de compartir una noticia que supone un importante reconocimiento a nuestra forma de entender el chocolate: nuestro chocolate blanco ha sido galardonado en la última edición de los International Chocolate Awards, uno de los certámenes más prestigiosos del mundo dedicados al chocolate premium y a la excelencia en la elaboración artesanal.
En esta ocasión, el premio se ha otorgado dentro de la categoría de chocolate blanco, reafirmando que otra manera de elaborar este tipo de chocolate no solo es posible, sino que también es reconocida por expertos internacionales.
Una edición muy especial en Showcolat, Lyon
La entrega de premios tuvo lugar durante Showcolat, el nuevo salón internacional del chocolate celebrado en Lyon, Francia. Esta ha sido la primera edición de un evento que nace con la vocación de convertirse en un punto de encuentro para los mejores productores, artesanas y profesionales del sector.
Para nosotras, formar parte de este escenario y recibir este reconocimiento supone un impulso para seguir defendiendo una manera de elaborar chocolate basada en el respeto al origen, a la materia prima y al trabajo artesanal.
Un chocolate blanco que no se parece al industrial
Cuando hablamos de chocolate blanco, muchas personas piensan automáticamente en un producto excesivamente dulce, con poco aroma y elaborado a partir de ingredientes altamente procesados. Sin embargo, esa imagen corresponde al chocolate blanco industrial, no al auténtico chocolate blanco artesano.
La diferencia comienza por el ingrediente principal: la manteca de cacao.
Mientras que la mayoría de los fabricantes industriales utilizan mantecas de cacao desodorizadas —tratadas para eliminar gran parte de sus aromas naturales— o mezclas de mantecas procedentes de diferentes orígenes para conseguir un perfil uniforme, nosotros seguimos un camino completamente distinto.
En nuestro obrador prensamos directamente el cacao para obtener nuestra propia manteca de cacao ecológica de origen. No utilizamos manteca desodorizada ni mezclas de distintas procedencias. Conservamos así toda la personalidad aromática del cacao y respetamos las características propias de cada origen.
Este proceso, mucho más exigente y poco habitual, nos permite elaborar un chocolate bio con una identidad única, donde la manteca de cacao es protagonista y expresa todo su potencial.
Bean to Bar: el origen marca la diferencia
Nuestro trabajo sigue la filosofía Bean to Bar, lo que significa que controlamos todo el proceso de elaboración, desde la selección del grano hasta la tableta final.
Esta forma de trabajar nos permite cuidar cada etapa del proceso y garantizar una calidad difícil de encontrar en la producción industrial.
El resultado es un chocolate premiado que conserva los aromas naturales del cacao, ofrece una textura excepcional y proporciona una experiencia sensorial completamente diferente.
Más sabor y una elaboración más respetuosa
La manteca de cacao es una de las grasas vegetales más apreciadas por sus propiedades naturales. Cuando se somete a procesos agresivos de desodorización o refinado, pierde parte de los compuestos aromáticos que hacen único al cacao.
Al obtener nuestra propia manteca mediante prensado directo, mantenemos intacta buena parte de esa riqueza aromática, consiguiendo un chocolate blanco mucho más complejo, elegante y equilibrado.
El resultado no es solo un mejor sabor. También es un producto elaborado con un menor nivel de transformación, respetando al máximo las cualidades originales de la materia prima.
La artesanía como compromiso
Este reconocimiento internacional pone en valor algo que defendemos desde el primer día: la artesanía no consiste únicamente en elaborar pequeñas producciones, sino en tomar decisiones que prioricen la calidad frente a la estandarización.
Prensar nuestro propio cacao, elaborar nuestra manteca de origen y controlar todo el proceso Bean to Bar requiere tiempo, conocimiento y dedicación. Pero precisamente ahí reside la diferencia entre un producto industrial y un auténtico chocolate premium.
Un premio que nos anima a seguir
Recibir este galardón en los International Chocolate Awards nos llena de orgullo, pero también de responsabilidad.
Es el reconocimiento al trabajo realizado en nuestro obrador, al compromiso con el chocolate bio, con la producción artesanal y con una manera de entender el cacao en la que el origen importa tanto como el resultado final.
Seguiremos trabajando para demostrar que un chocolate blanco artesano puede sorprender por su sabor, por su personalidad y por la calidad de sus ingredientes.
Porque cuando el cacao se respeta desde el origen, la diferencia se aprecia en cada bocado.